lunes, 14 de abril de 2014

cosas que pasan


Los planetas se han desalineado un poco, pero dicen que no hay mal que dure cien años.
Gracias a todos!

viernes, 21 de marzo de 2014

Reposición: el premio


Como todos, recibo diariamente decenas de spams ofreciendo Viagra, títulos universitarios, agrandamiento peneano, viajes a la Polinesia, y todas esas cosas que a pocos le importan. Tomé la costumbre de eliminarlos directamente porque tengo miedo que se meta un virus en la PC, además, porque el Viagra lo consigo en la farmacia de la vuelta, porque título ya tengo, porque probé el agrandamiento y no da resultado, y porque estoy convencido que un tsunami llegará a la Polinesia, y con la suerte que tengo seguro me agarra pelotudeando en la playa.
Como soy bastante obsesivo con el espacio en disco, una vez a la semana hago limpieza y borro de un saque todos los spam. El sábado pasado cambié la estrategia y decidí borrarlos individualmente. Mientras los revisaba, hubo uno que llamó mi atención; lo enviaba una tal Brigit Larson (o Larsen) y el asunto estaba en blanco. Supuse que Brigit debía ser una sueca tetona y como el mail traía adjunto me entusiasmé pensando que podía contener alguna foto suya. Al abrir el adjunto noté inmediatamente que estaba escrito en una lengua extraña, con letras extrañas; como no tenía ninguna "R" invertida descarté que fuera ruso. Copié el texto y lo pegué en el traductor, probé con varios idiomas hasta que di con el indicado, obviamente, era sueco. La mayoría de los idiomas no pueden ser traducidos literalmente, pero los traductores web aún no incorporaron ese concepto y traducen palabra por palabra, "tome asiento" por "drink a chair". Con ese antecedente resulta fácil adivinar que la traducción que obtuve no fue para nada clara. Pedí auxilio a un vecino que es polaco, pero tampoco fue de mucha ayuda. Por fin me hice de un diccionario sueco-español y por lo que pude entender, mi blog había sido nominado a un importante premio en coronas suecas. Hice unos cálculos rápidos y llegué a la conclusión que estábamos hablando de aproximadamente unos cuarenta y cinco mil dólares. Con esa cifra en la cabeza releí el mail varias veces y en cada re-lectura sacaba algo más en limpio. En la primera me enteré que había llegado a la final de bloggers de lenguas raras, lo cual me hizo mucha gracia viniendo de gente que habla un idioma que tiene círculos y "v" arriba de las consonantes. En la segunda comprendí que de resultar ganador pasaría una semana en Estocolmo con todos los gastos pagos, pasaje aéreo incluido.
Parece que competía contra un bloggero rumano que escribía en un dialecto de nombre impronunciable sobre la migración de las hormigas en los Balcanes. No saben el ataque de risa que me dio cuando terminé de traducir ese párrafo. ¡ Migración de las hormigas en los Balcanes !, una reverenda pelotudez (chorrada). El premio es mío, pensé de inmediato.
Comencé la enésima relectura y de ella concluí que la decisión sería comunicada por correo electrónico antes de las setenta y dos horas. Rápidamente comencé a seleccionar la ropa que debía llevar. Separé un par de trajes casi sin uso y una corbata de seda que tenía reservada para una ocasión especial. Sabía que en Suecia hace mucho frío y que hay poco sol, por lo que decidí que debía comprarme un buen sobretodo. Con cuarenta y cinco mil dólares me podía dar el lujo de comprarme un Burberry legítimo. Como no quería salir de casa, llamé a un amigo y le pedí que me comprara cinco camisas blancas de excelente calidad. El sobretodo lo compraría yo mismo. Debía estar vestido como para recibir el Nobel; esto no era precisamente el Nobel, pero podía ser el primer paso, eso nunca se sabe.
Dejé la PC encendida las veinticuatro horas y no salí de la página del GMAIL. Comía al lado de la máquina y llevé un colchón a la biblioteca para dormir cerca del ordenador. Al baño iba y volvía corriendo y opté por posponer la ducha para momentos más tranquilos. Ya tendría tiempo una vez que fuera ungido. Casi no pegaba un ojo producto de la ansiedad y la excitación.
Por fin el mail llegó. Fue enviado por la mismísima Brigit y el asunto, escrito en español, rezaba "Ganador del Gran Premio BLG 2012". Presa de los nervios seleccioné eliminar en lugar de abrir y el correo desapareció de la bandeja de entrada. Veloz como un rayo volé a la carpeta de eliminados y obviamente ahí lo encontré. Un vez restaurado procedí a abrirlo con creciente emoción. A simple vista el texto tendría unas cincuenta líneas. ¡Cincuenta líneas en sueco!. Imaginen la desesperación. Copié el texto completo al traductor. El resultado fue un rejunte de palabras en castellano unidas sin la menor coherencia. Eran las dos de la mañana con lo cual no podía pedir ayuda, ni aún al vecino polaco. Pensé en llamar a la Embajada Sueca, pero temí que me consideraran terrorista y me metieran preso. Con más esperanza que paciencia comencé a tratar de darle sentido al galimatíes de los condenados suecos. Nada tenía el menor sentido, sólo las últimas dos palabras guardaban una macabra coherencia: siga participando.


miércoles, 19 de marzo de 2014

piensa mal...



“Piensa mal y acertarás” dice una conocida cita, y seguramente es correcta muchas veces, pero en mi opinión acertar es lo de menos. Yo diría “piensa mal y arruinarás tu vida”. Acertar o no hacerlo carece de importancia frente al mal que le produce al espíritu pensar de esa manera.
Los malos pensamientos nos hacen la vida miserable, porque nos convierten en miserables. Nadie dice que se debe confiar ciegamente en cualquiera, ni que se deben hacer tratos con quien se sabe es un estafador, yo digo que se puede intentar tener una mirada al menos neutra. Una cosa es ser precavido y otra muy distinta es ser desconfiado.
Los celos son un paradigma de ese tipo de pensamientos y un ejemplo excepcional de lo desdichado que se puede ser pensando de mala manera. Alguien decía que “el celoso no necesita ver, le alcanza con lo que imagina”. Los celos son también una excelente forma de ejemplificar aquello de “la profecía autocumplida”. Se profetiza que se perderá al ser amado porque se enamorará de otra persona, luego se lo persigue para evitar que eso suceda. Como ninguna relación sobrevive a la asfixia, finalmente se lo termina perdiendo, luego se enamora de otra persona. Es lo que se profetizó, sólo que ha sido uno mismo quien cumplió su propia profecía. Así de fuertes pueden ser las consecuencias de los malos pensamientos.

Hay personas que creen que pensando mal de los demás se están protegiendo. Como si dijeran: "no importa lo que hagan los demás, yo estoy preparado para lo peor". No advierten que ese prepararse para lo peor, que ese pensamiento negativo constante les arruina la vida, los marca, hacen que la bondad de sus corazones se hunda cada vez más. De forma contraria, los pensamientos bondadosos -y nadie está diciendo pensamientos cándidos-, hacen que la vida sea mejor, porque nos hace mejores personas.
Al fin y al cabo somos nuestros pensamientos, así que mejor pensar con bondad.